Cómo buscar inversores para mi proyecto

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Cómo buscar inversores para mi proyecto
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Para todo emprendedor, el éxito de su negocio es importante. Habrá momentos en los cuales el esfuerzo propio ya no será suficiente y será el momento de pasar a otro nivel. Para lograrlo, necesitarás ayuda.

Es en este punto cuando nos detenemos y pensamos “¿cómo buscar inversores para mi negocio?”. Hacerlo es de vital importancia, ya que las inversiones le darán un nuevo impulso a tu negocio, podrás desarrollar nuevas ideas y podrás llegar a más personas. Para ello, deberás encontrar los inversores adecuados.

Buscar inversores para tu negocio no será tarea sencilla. Sin embargo, rendirse no es una opción. Si sigues los siguientes consejos, podrás tener una guía confiable que te lleve a encontrar esa financiación que tanto necesitas para tu negocio.

Familia y amigos.

La familia y los amigos son las primeras personas a quienes recurrimos para financiar o impulsar algún emprendimiento. En inglés, se les conocer como “la triple F” (Friends-Family-Fools), es decir amigos, familia y allegados; siendo estos últimos aquellos quienes deseen invertir en nuestro negocio aún si la relación con ellos no es tan cercana.

Lo positivo de este tipo de inversores es que casi siempre contribuyen con fe ciega al éxito del proyecto, y sin pedir reembolso. La desventaja es que la cantidad que pueden aportar es en la mayoría de los casos muy pequeña, por lo que hará falta una inyección de capital externa para poder financiar tu empresa.

A la hora de buscar inversores, puede que consigas la fuente ideal si acudes primero a tu familia y amigos. Son estos quienes probablemente hayan escuchado tus ideas más de una vez, y es posible que se sientan tan emocionados como tú. Así que son estas personas quienes estarán más impulsados a apoyarte.

Préstamos bancarios.

Esta es la fuente de financiación más utilizada por la mayoría de las personas. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que los préstamos bancarios o créditos están principalmente destinados a proyectos bien pensados, con altos niveles de preparación y estructuración. Dichos proyectos deberán incluir objetivos realistas con meta a cumplirse a corto o mediano plazo; además de incluir un plan de solvencia.

La ventaja de este tipo de financiación es que no deberás esperar mucho tiempo para tener los recursos que necesitas. La parte difícil, es elaborar un proyecto con una estructura de planificación sólida, y además mostrarlo al banco de una manera segura y atractiva para que ellos puedan sentirse impulsados a financiar tu proyecto.

También debes tomar en cuenta la situación económica de la zona donde vives, ya que estas influyen en la receptividad bancaria a la hora de otorgar créditos. Más a nivel personal, es importante que tengas una buena reputación en la entidad bancaria ante la cual solicitarás financiamiento.

Crowdfunding.

Este método de financiación se ha hecho cada vez más popular con el paso del tiempo. Consiste en solicitar financiación a través de un colectivo dándote a conocer en internet.

Los interesados invierten una cantidad determinada en un ranking y así obtienes el financiamiento. En la actualidad existen muchas plataformas de crowdfunding, y quienes inviertan en tu negocio recibirán a cambio una compensación ya sea a través de material o publicitando en tu negocio, entre otros.

Son muchos los emprendedores que están haciendo uso de este método de financiación, ya sea que tengan algo ya establecido y quieran ampliar su producción o campo de ventas, o si aún no has iniciado y buscas fondos para arrancar tu negocio.

Hay quienes, incluso, han pedido a sus inversores pagar por el producto antes de su elaboración, y una vez fabricado en cadena, hacen llegar el artículo directamente a la puerta de los inversores. En otras palabras, sería una comprar online anticipada. Sin embargo, también hay que tomar en cuenta que este tipo de financiación no cuenta con una inyección de fondos continuo, ni de una planificación por adelantado. Mucho dependerá de cómo te coloques a nivel online y de cómo te perciban los internautas.

Business angels.

Un business angel es una persona que cree en el producto o servicio con el que quieres emprender, y con su apoyo económico te ayude a que inicies el proyecto.

Esta persona no sólo aportará el capital, sino que te ayudará a colocar tu producto o servicio haciendo uso de su cartera de contactos, su experiencia y sus consejos.

Así que este tipo de inversión puede ser ideal para ese emprendimiento que deseas llevar a cabo. Sin embargo, es posible que el business angel quiera intervenir demasiado en el desenvolvimiento de tu empresa.

Deberás tener muy claras tus metas y plantearlas sin rodeos al inversionista, así se evitarán malos entendidos y podrás aprovechar al máximo esta opción de financiamiento.

Concursos, premios y aceleradores.

Existen grandes empresas que han tomado la iniciativa de invertir en pequeños negocios y emprendimientos cuando el producto o servicio que ofrecen son de su interés.

Estas compañías buscan captar nuevos talentos mediante premios en metálico o dejándoles usar sus aceleradores para impulsar el proyecto.

Los emprendedores tienen la oportunidad de participar en los concursos ofrecidos por la compañía, y si ganan, podrán conseguir un premio en metálico (dependiendo de las condiciones preestablecidas por la empresa).

Los aceleradores de emprendimientos también son una buena opción, ya que le permite a un grupo de emprendedores entrar y formar parte de su programa; el cual puede incluir formación, capacitación, acceso a mentores, contacto con inversores y una posible financiación en metálico para el mejor emprendedor. Como punto negativo, la inversión podrá varias de acuerdo a los intereses y políticas de la empresa.

Subvenciones públicas.

En ocasiones, el estado u organismos públicos asociados a él proponen ayudas dirigidas especialmente a los emprendedores, destinados a la puesta en marcha de un proyecto, al pago de la seguridad social, reformas o digitalización de la actividad. Al ser una convocatoria pública, cualquiera puede participar, y habitualmente no requiere reembolso. El principal problema es que la financiación puede ser lenta y estar muy atentos a los boletines oficiales que anuncian estos tipos de financiación.